Catación De Café

Catación De Café

Para catar un café (también llamado análisis sensorial), se busca identificar sus atributos positivos y posibles defectos, evaluando de forma técnica y sensorial. Lo más importante a tener en cuenta es



1. Condiciones de la cata

  • Agua limpia: sin olores ni sabores extraños.
  •  Utensilios neutros: tazas y cucharas sin residuos ni aromas.
  •  Ambiente controlado: sin ruidos, olores fuertes, ni distracciones.
  •  Temperatura: El café se evalúa caliente, tibio y frío, ya que cambia en cada fase.

2. Atributos principales a evaluar (SCA)

  • Fragancia y aroma: Percibido en seco (fragancia) y con agua caliente (aroma).
  • Sabor: Percepciones en boca: claridad, intensidad y complejidad.
  • Retrogusto: Sensación posterior a tragar/escupir.
  • Acidez: Brillo, vivacidad (cítrica, málica, tartárica).
  • Cuerpo: Sensación táctil (ligero, sedoso, cremoso, pesado).
  • Balance: Integración de acidez, cuerpo, dulzor y sabor.
  • Dulzor: Percepción natural, sin azúcar añadido.
  • Uniformidad: Todas las tazas del mismo lote saben igual.
  • Limpieza en taza: Ausencia de defectos o sabores extraños 10. Puntuación global: Impresión general del catador

3. Sabores y sensaciones al catar 

  • Dulce: Punta de la lengua (miel, caramelo, frutas maduras).
  • Ácido: Lados de la lengua (cítrico, málico, tartárico).
  • Salado: Raro, indica mal proceso.
  • Amargo: Parte posterior de la lengua (agradable como cacao, o defectuoso)
  • Umami: Poco común, en cafés complejos o con fermentaciones especiales.

Además

  • Retronasales: Aromas intensificados al exhalar.

  • Temperatura: Caliente resalta acidez, frío dulzor y defectos. Cabe aclarar que esto es solo una pequeña guía de cómo se puede percibir el café en nuestra boca.

  • Táctiles: Cuerpo, textura.